Historia de las rosas

Historia de las rosas

Historia de las rosas

El origen de las rosas

Se han descubierto huellas de hojas de rosas en fósiles que datan del Paleolítico en las montañas rocosas de Colorado, con lo que podemos hacernos una idea de la antigüedad del origen de estas maravillosas flores. No obstante, se cree que el origen de las rosas se encuentra en Asia.

Las rosas y la historia

Cleopatra utilizaba las rosas para mantener su belleza y para embellecer sus palacios. Se dice que incluso creaba alfombras con pétalos de rosas de hasta 30 cm de espesor.

Los romanos también eran unos fervientes apasionados de las rosas, sobre todo del aceite esencial de ésta. Los romanos ricos se bañaban en aguas llenas de pétalos de rosas para cuidar sus pieles con los aceites de las rosas.

Además los suelos de los festines romanos se adornaban con miles de pétalos creando maravillosas alfombras. Éstos pétalos también los utilizaban para aromatizar vinos e incluso para preparar postres.

Las rosas y el arte

La rosa aparece como motivo artístico en documentos asiáticos alrededor del año 3000 antes de Cristo.

El poeta griego Homero canta "El aroma de las rosas" y "Amanecer de rosados ​​dedos" en el año 800 antes de Cristo, aunque no mencionó a estas flores en sus escritos.

Las rosas y la medicina: el poder de las rosas

Las propiedades curativas de la rosa eran bien conocidas en Asia. De hecho se menciona a las rosas en el libro de plantas medicinales chino más antiguo que hasta ahora se ha encontrado.

En el siglo VI a.C. el poeta griego Anacreonte dijo que el bálsamo curativo de las rosas apaciguaba los latidos del corazón acelerados producidos por un dolor severo.

Según el farmacólogo del S.XVII N. Culpeper, en tintura o en polvo, los pétalos secos de rosas rojas aliviaban en caso de sangrados. Las infusiones de rosa en vino calmaban el dolor de cabeza, el dolor de muelas y encías, el dolor en ojos y oídos, e incluso el dolor de garganta. Las rosas también ayudaban al tratamiento de dolor abdominal y uterino.

Estudios recientes demuestran que la rosa contiene vitaminas A, C y P, lo cual hace que éstas tengan efectos curativos para tratar problemas de nerviosismo, insomnio, dolor de estómago y  estrés.

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