Espinas de las rosas

Espinas de las rosas

Espinas de las rosas

Puede parecer que no, pero de las espinas de las rosas podemos hablar horas y horas por todas las razones posibles e imaginables. Las rosas son flores con multitud de significados, pero el hecho de tener espinas también ha hecho que muchos filósofos se hayan planteado la naturaleza de la vida y que muchos poetas hayan creado metáforas relacionadas con ellas.

Pero nosotros vamos a hablar de las espinas desde un punto de vista más tangente. Y de hecho empezaremos con un dato que seguro te sorprenderá, y es que debemos aclarar que las rosas no tienen espinas. Sí tienen algo puntiagudo y muy afilado en sus tallos, pero en realidad no son espinas, sino acúleos.

Y es que existen grandes diferencias entre las espinas y los acúleos, como intentaremos aclarar en las siguientes líneas. La principal diferencia es que los acúleos son extensiones de la piel que ayudan a proteger la propia planta. Además las espinas tienen una conexión directa con el sistema vascular de las plantas, algo que no sucede con los acúleos.

Una vez aclarado esto comentaremos la simbología que los acúleos de las rosas (a partir de ahora las llamaremos espinas pues es el nombre por el que seguro los conoces) han tenido a lo largo de la historia. Los poetas por ejemplo tienden a dramatizar la razón de que un ser tan hermoso haya tenido que crear sus espinas para protegerse.

Hay quien afirma que una rosa roja con espinas simboliza el amor difícil de alcanzar o lo difícil que es alcanzar el amor verdadero. Las espinas también han simbolizado nuestra defensa como enamorados ante cualquier intruso que intente meterse en medio de una pareja de amantes.

Para regalar un ramo de rosas por supuesto debemos retirar las espinas, para evitar que la persona que lo recibirá no se haga ningún daño, pero para cuidar de un rosal es importante no eliminarlas porque éstas tienen diferentes funciones en la planta.

Además de proteger a la flor, cortar las espinas de las rosas puede causar daños irreversibles e influir en el crecimiento de éstas. Pueden perder la calidad y no duran tanto como suelen durar.

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